Los bancos rechazan devolver la cláusula suelo en las hipotecas renegociadas

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Comunicación



El sector bancario utiliza las novaciones y subrogaciones como coartada para denegar las devoluciones extrajudiciales por cláusula suelo.

Los bancos parecen haber encontrado un auténtico filón en las subrogaciones (o traslado de la hipoteca a otro entidad o deudor) y novaciones (o cambio en las condiciones de la hipoteca dentro del mismo banco), a la hora de rechazar la devolución extrajudicial por cláusula suelo.

Después de haber visto cómo se ha llegado a utilizar el hecho de tener estudios universitarios como excusa para denegar algunos reintegros, a partir de ahí cualquier cosa vale.

Así, grandes entidades como Caixabank o BBVA habrían optado por rechazar, de forma generalizada, cualquier reembolso amistoso en los casos donde haya una novación o subrogación de por medio, porque entienden que “el consumidor ya conoce bien sus condiciones“.

El texto, normalmente estándar, suele ser del siguiente tenor:

Entendemos que se ha procedido con la transparencia necesaria como para entender lo que firmaba, por lo que lamentamos informarle de que no podemos estimar su solicitud de devolución. Usted tuvo pleno conocimiento de la existencia y el alcance de la citada cláusula, que además está redactada de un modo claro, concreto y comprensible”.

A nadie que se les escapa que la “disculpa” es una mera formalidad, más o menos elegante, que en ningún caso vale si se acude a la vía judicial. Sin embargo, entretanto, la banca se “quita de encima a los clientes”, aunque sea provisionalmente.

 


 

El mismo derecho a reclamar

Vaya por delante que los bancos sí llevan razón en una cosa: no tienen ninguna obligación legal de justificar los rechazos, ni de devolver nada, a menos que un Juez les obligue.

Pero de ahí a decretar –por su cuenta y riesgo– que el cliente ha de percatarse de los suelos, puesto que son hipotecas nuevamente negociadas, hay un largo trecho.

El hecho de que un contrato se traspase o modifique no implica, de ninguna manera, que el hipotecante pase a conocer, automáticamente, las consecuencias jurídico-económicas que supone la limitación a la baja en los tipos de interés del contrato.

Por tanto, la demanda de nulidad y la reclamación de cantidades son perfectamente viables en todos los casos, incluyendo las novaciones, subrogaciones (y también en hipotecas ya canceladas).

 

¿Cuál es uno de los requisitos imprescindibles para que una cláusula suelo no sea nula?

El sector financiero continúa obviando el doble filtro de transparencia exigido por el Supremo, además de omitir –torticeramente– que es él, y no el deudor hipotecario, quien debe aportar la carga de la prueba en las demandas por cláusula suelo.

De este modo, la entidad –y no el prestatario– habrá de demostrar durante el Juicio que, efectivamente, realizó al cliente las simulaciones en escenarios diversos, relacionados con el comportamiento previsible del tipo de interés en la fase precontractual.

Es decir, si tu banco no expuso en dicha fase los distintos escenarios, razonados y razonables, que podrían darse en relación con la evolución del Euribor, explicando el impacto económico que la cláusula suelo podría ocasionarte en el recibo, entonces la entidad tiene el caso perdido, por muy en “negrita” que venga la estipulación, o por mucha novación o subrogación que haya.

El que tenga oídos, que oiga.

 



Comentarios

    1. Estimada Eva María: indíquenos si es posible por privado un teléfono de contacto y lo comentamos sin compromiso. Gracias por su comentario. Un saludo. (También, si lo prefiere, puede llamarnos al 960 600 047).

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